Si tu teléfono sale por la mañana con la batería al 100% y por la tarde está al 20%, no pienses inmediatamente que la batería está estropeada.
Entre las cosas que más energía consumen están el brillo alto de la pantalla, las aplicaciones que funcionan en segundo plano, el GPS, los datos móviles y las apps que envían notificaciones constantemente.
Primero entra en los ajustes de batería de tu teléfono y comprueba qué aplicación consume más energía. Puedes desactivar el funcionamiento en segundo plano de las aplicaciones que no uses.
Poner el brillo de la pantalla en automático y activar la ubicación solo cuando la necesites también puede ayudar.
Otro punto es la temperatura. Usar el teléfono en ambientes muy calientes o jugar intensamente mientras se carga puede forzar la batería.
En resumen, antes de comprarte un teléfono nuevo es buena idea revisar los ajustes. A veces, unos pocos cambios pequeños pueden marcar una gran diferencia durante el día.

