La inteligencia artificial ya forma parte del día a día escolar para muchos jóvenes.
Un estudio de Estados Unidos muestra: alrededor del 70 por ciento de los alumnos de secundaria encuestados utilizan la IA para sus tareas escolares.
Algunos hacen que les expliquen temas difíciles, otros buscan ideas o ayuda con ejercicios. Pero también hay quienes usan la IA para obtener respuestas directas.
Ahí está la diferencia: la IA puede ayudar a aprender. Pero si asume todo el trabajo, quizá no quede mucho del proceso de aprendizaje.
La pregunta ya no es si los jóvenes usan la IA.
Sino: ¿Cómo podemos usarla sin desconectar nuestro propio pensamiento?

